En 2021 cinco de jugadoras, algunas de ellas integrantes de la Selección argentina, elevaron una denuncia por acoso y abuso sexual contra el entonces director técnico de las Selecciones Sub 15 y Sub 17, Diego Guacci.
Esta denuncia fue presentada ante la FIFA y fue colectiva, anónima y acompañada por FIFPro, sindicato internacional de jugadores y jugadoras de fútbol.

Diego Guacci fue denunciado por cinco futbolistas en 2021. (Foto: AFA)
Un año más tarde, a mediados de 2022, el máximo ente del fútbol mundial cerró la investigación y publicó un informe de dominio público con su conclusión. Según este documento, "las pruebas en el expediente son insuficientes para corroborar los hechos relatados por las jugadoras".
Sin embargo, el mismo informe detalló que "dicha conclusión no debe considerarse como un reconocimiento de que los hechos denunciados no ocurrieron".
Al conocerse el fallo las jugadoras de diferentes torneos del fútbol argentino decidieron solidarizarse con las denunciantes y tomaron la decisión de usar una pulsera violeta al salir al campo de juego.
Cabe destacar que mientras se realizaba la investigación, la AFA decidió apartarlo de su cargo como entrenador de las Selecciones juveniles.
El duro relato de las jugadoras denunciantes, cinco años después
El martes pasado, cinco años después de la denuncia, el periodista Pablo Lisotto publicó en La Nación una nota con el nombre de las víctimas, quienes relataron en primera persona aquello que declararon ante la FIFA.
Si bien sus testimonios están publicados en el informe mencionado anteriormente, sus nombres no se conocían para preservar sus identidades. Mejor dicho, sus nombres no debían ser públicos, aunque Diego Guacci y su esposa, Andrea Robledo de Guacci, se encargaron de exponerlos para comenzar a hostigarlas en redes sociales.

La publicación de Andrea Guacci tras el informe de FIFA, donde no aparecen los nombres de las denunciantes. (Foto: X)
En sus testimonios en charla con Lisotto, las cinco futbolistas afirmaron que Diego Guacci las agredía y acosaba individual y colectivamente, con referencias sexuales, físicas y persecuciones acerca de su orientación sexual.
Aldana Cometti, actual capitana de la Selección Argentina, relató: “Me siento triste y me genera mucha impotencia esta injusticia y exposición pública fundada en la mala fe, cuando lo único que quise siempre es jugar en un ambiente sano, libre de abusos y de violencias. Desde muy chica me sacrifico y trato de dar lo mejor de mí en este deporte que tanto amo y al cual represento en la Selección Argentina”.
Gabriela Garton, exarquera de la Selección argentina y actual jugadora del FC Bulleen Lions, recordó que el exentrenador le dijo tras una derrota: "¿Qué tengo que hacer para que jueguen bien? ¿Meterlas en la ducha y cogerlas por el o...?”. Gabriela también agregó que, tras su citación a la Albiceleste, Guacci la increpó: "Delante de mis compañeras me dijo que era una traidora. Y agregó: sos como todas las demás, capaz de bajarte los pantalones y hacerte violar para estar en la Selección".
Luana Muñoz, actual futbolista de Belgrano de Córdoba, afirmó: “Era frecuente que después de las prácticas nos acercara con su auto a nuestras casas. En general éramos tres o cuatro. Pero en una ocasión me quedé sola en su coche con Diego y empezó a hacerme muchas preguntas sobre mi vida sexual. Me preguntó si me gustaban las chicas o los chicos, si salía con alguien del plantel. Llegó a preguntarme si ya había tenido mi primera vez y hasta me insinuó si había estado con una determinada compañera del plantel". Y agregó a su escalofriante relato: "Yo tenía 15 años y eran demasiadas preguntas juntas de temas muy privados en donde un entrenador no tiene nada que hacer. Eso me hizo sentir incómoda y en peligro. Desde entonces volvía a mi casa angustiada, triste, completamente de mal humor y sin ganas de volver al club al día siguiente”.
La quinta jugadora, quien aún decide preservar su identidad y que es la única que no ha sido expuesta por el matrimonio Guacci, le confirmó a Lisotto ser la "jugadora E" en la denuncia y le contó, con mucha angustia, lo ocurrido hace 12 años.
"Esto fue en 2014. Yo tenía 23 años, sólo quería jugar al fútbol en un club para intentar representar a la selección argentina y de pronto mi entrenador me empezó a hacer propuestas inadecuadas. Al principio me hice la boluda y le dije que estaba de novia. Pero una noche, a una hora inapropiada, me llamó por Skype, me mostró que estaba en ropa interior y con una erección y me pidió fotos íntimas", recordó y detalló: "Ante mi negativa me dijo: ‘Esto nunca me pasó antes, vos sos la primera. Vos me ponés así. Por favor no se lo digas a nadie, te prometo que no va a volver a pasar’. Yo no entendía nada, y al poco tiempo me fui a otro club. Durante unos meses me siguió buscando, pero lo bloqueé de todos lados y me dejó tranquila”.
Lisotto le consultó por qué motivo cree que hasta ahora nunca mencionaron su nombre o su apellido y la jugadora respondió: "Seguramente no me nombran porque saben que mi testimonio es el que más lo incrimina y porque deben tener miedo de que yo tenga capturas de pantalla de ese momento tan asqueroso”.
Más casos desestimados por la FIFA
Luego de la denuncia de estas jugadoras, según le confirmaron a FutFemGol, llegaron a FIFPro al menos 10 casos más, sin embargo los mismos no serían suficientes para la entidad madre del fútbol mundial.

